viernes 23 de octubre de 2009

Si tan sólo el necio que se lleva el Nobel fuera el único necio. . .

El ataque directo de José Saramago a la Sagrada Escritura, la Biblia Cristiana, deja en evidencia la ignorancia del sujeto y la decadencia del premio Nobel. Que este mitómano haya iniciado las alucinaciones del Código DaVinci casando a un Cristo antihistórico con una María Magdalena igualmente antihistórica, para completar su predicación de ateo militante, es algo ya muy visto. Tan visto como Dan Brown, tan visto como la predicación ramificada en masonerías y sectas del fondo del Talmud de Babilonia.
A principios del siglo XX Hilaire Belloc echaba en cara a los judíos que jamás se ostentaran como tales: siempre eran ingleses, portugueses, españoles, alemanes o franceses; pero sacar a relucir su judaísmo equivalía a perderse del 80% de la diversión, y del 99% de la efectividad. Por tanto, el judío es internamente un judío, y externamente cualquier otra cosa. Pero no cabe duda, dado el corte "intelectual" de Saramago, de que lo es. Mientras los pinos tengan mazorcas y peras den los perales la sinagoga dará Saramagos.

Pero la ignorancia es otro asunto.

No les podemos pedir a los señores del Nobel que tengan, fuera del dinero que reparten, mejor cultura. Pero este aval a los mitos de Dan Brown desde su origen mitológico en un necio capaz de las mayores intravagancias explotando en no menos idiotas extravagancias, ya clama por enriquecer al basurero con el maltratado Premio Nobel; antes aún de que su imprudencia de dar a Obama el Premio Nobel de la Paz a estas alturas fructifique, para su mayor bochorno, en Obama desatando otra guerra muy pronto. ¿Acaso no lo hizo Bush como muchos otros antes que él? Lo que pasa es que sólo el optimismo idiota puede relegar toda la historia, para borrarla, al "Alzheimer Disease".

La ignorancia de Saramago, las mitomanías de Saramago, las inconsecuencias de Saramago han quedado, gracias al Nobel otorgado a Saramago, en igual atribución y desdoro a sus premiantes. Pero hora es de señalar una verdad dicha por Saramago: ¡La Biblia es un libro terrible!

Pero no en el sentido que lo dice Saramago, de ser objetable por ser terrible.
Sino en el sentido contrario, de ser invaluable por ser terrible.
Y de ser inapreciable ¡precisamente por ello!
Y de ser realista la Biblia ¡exclusivamente por ello!

¡Si sólo Saramago, y sólo él quisiera una Biblia de vida en rosa!

Pero peor están, mucho peor, los clérigos vergonzantes que "condenan lo terrible" ocultándolo. ¡Hipócritas!
Para estos clérigos Dios no puede ser justiciero, porque les hecha a perder su farsa.
El Infierno no puede existir, y si existe "no hay nadie en él," porque han perdido toda idea de la justicia.
Quieren ayuda contra el Purgatorio, reclutando a los Protestantes que lo niegan para borrar lo "terrible".
Niegan la literalidad del Evangelio para introducir sus propias doctrinas.
Según ellos Dios no castiga, como si castigar en vez de justo los tiñera a ellos de injusticia.
Y para ocultar sus desfiguros personales dicen que Cristo, cuando severo, solo hablaba figurativamente.
Etcétera. 

El problema, como vemos, no está sólo en los saramagos y en los "nobeles", sino en la adulteración de la Biblia conducente a una fatal simbiosis adulteradora regida por los extremos.


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miércoles 21 de octubre de 2009

Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes
bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo
y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar
todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo
estoy con vosotros todos los días
hasta el fin del mundo.»
(Mateo 28:19-20)

Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo:
si no coméis la carne del Hijo del hombre,
y no bebéis su sangre,
no tenéis vida en vosotros.
(Juan 6:53)

Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado
y yo vivo por el Padre,
también el que me coma vivirá por mí.
(Juan 6:57)


LA EUCARISTíA Y LA RESTAURACIÓN

La Eucaristía es el cumplimiento único y verdadero de la promesa de Jesucristo a Su Iglesia: Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.» (Mateo 28:19-20)

Más claramente, se trata del cumplimiento exclusivo de esa promesa.

Muchos se confunden creyendo que Jesucristo está con nosotros plenamente en distintas formas: Como Dios, en el hermano incondicionalmente, en su palabra Etc. ¡NADA HAY MÁS FALSO!

Como Dios lo está desde antes de la Encarnación, y en todo cuanto existe, ya que de no estar Él presente en cuanto Dios en todo no existiría nada de cuanto existe. Como dice el catecismo: Dios está presente por esencia, presencia y potencia. Por esencia ya que sólo Dios existe, nosotros únicamente por Él y en Él. Existe en todo comunicando a todo la existencia. Como el uno exige estar en todos los números, Dios está presente en todas las cosas. Si a todos los números quitáramos todas las unidades desaparecerían todos los números. Resumiendo el punto: Que Jesucristo sea Dios no significa que esté presente como Cristo (Divina Humanidad) en todas las cosas, ya que de ser así, la promesa "estoy con vosotros hasta el fin del mundo" habría sido innecesaria.

En el hermano está la imagen de Cristo únicamente porque el Verbo se hizo hombre; poca cosa le falta al hermano: ¡la semejanza a la divinidad! El mínimo absoluto para una aproximación exige que el hermano esté en gracia. La exigencia es rigurosísima: Jesús le respondió: «Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. (Juan 14:23) Pero aún así está como huésped, el hermano NO está transformado en Cristo (eso tiene exigencias superiores de otra índole) y no se le debe confundir con Cristo. Está, sin embargo, presente siempre en el necesitado por la razón sustitutiva de la Redención en la que tomó el lugar de cada uno para expiar por nuestros pecados; de ahí el "por muchos" de la consagración. De ahí el "todo lo que hicisteis a uno de estos más pequeños, a Mí lo hicisteis".

En su Palabra. Es cierto que la Palabra es una forma de presencia, también lo son, igualmente, las imágenes; y el crucifijo es una imagen que vale por mil palabras. Pero debemos distinguir entre presencia insuficiente y la presencia real. Pretender que La Palabra es presencia plena equivale a hacer superflua la Eucaristía. En términos humanos podemos hacernos presentes por medio de una carta, de una foto, de un regalo. Pero la persona que nos satisface de manera exclusiva en cuanto tal es la persona física. Jamás la voz por teléfono, la letra escrita o el mandadero que trae el mensaje.

Sólo en la Eucaristía. La Promesa es de un Hombre concreto, Jesucristo, dada desde Su Cuerpo físico "he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.» (Mateo 28:19-20). Ese "Yo estoy" se refiere por tanto a "como estaba", en presencia física real, de ahí el término Presencia Real. Igualmente, el "Ahí donde estén dos o más reunidos en mi nombre" se refiere al "Haced esto en conmemoración mía" que es la forma en que Él determinó para que nos reuniéramos "en su nombre". Todo por consiguiente hace referencia a la Eucaristía.

Del Pecado Original a la Redención: La ignorancia del Pecado Original, que ya ni se menciona, priva al concepto mismo de la Redención de su necesidad y vacía de su contenido lo indispensable para la Salvación.

El Pecado Original destruyó, en definitiva, en el hombre, la Imagen y semejanza de Dios; quedando reducido el hombre a una imagen endemoniada del engañador.

Sed perfectos como vuestro Padre Celestial (Mat 5:48)

Dios se hace hombre para restaurar la Imagen de Dios en el Hombre por medio de Cristo; y sólo por Cristo; igual en todo a nosotros menos en el pecado.

La restauración del hombre en Cristo es confirmada por la Voz del Padre en el Jordán "Este es Mi Hijo muy amado en quien me complazco, escúchenlo". Con la presencia del Espíritu Santo se integra el cuadro original: La Santísima Trinidad reaparece completa renovando la afirmación: "Creemos al hombre a nuestra imagen y semejanza". En el Jordán tenemos, por el bautismo, la recreación sacramental del hombre en el Hombre Nuevo. Ese "Escúchenlo" es ¡imítenlo para poder complacerme! Es la exigencia definitiva para el Hombre Nuevo.

Pero falta algo fundamental: Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. (Juan 6:57) Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. (Juan 6:53) NO basta con el Bautismo que, al darnos una nueva naturaleza nos da igualmente la exigencia de nutrir esa nueva naturaleza con la Vida del Padre que sólo el Hijo tiene en plenitud y cuya transmisión Él instituyó por medio de la Eucaristía: También el que me coma tendrá la vida del Padre.

De la misma manera que no solo el hombre es imagen de Dios, ni fue sólo Adán quien pecó, sino que por el contrario, todo comenzó por Eva; no bastó con la reparación viril; ni con la restauración de la imagen viril para devolvernos la Imagen de Dios plenamente a la tierra. Más requirió la Dolorosa reparar para que la Voz del Padre cumplimentara igualmente a la mujer: "Esta es mi Hija Amada en quien me complazco, imítenla". Esto, que pareciera faltar en la escritura aparece, por el contrario, sobradamente en la misma al darle a María Santísima el título de MUJER desde Génesis 3:15. Tema que repite el Evangelio por boca de Jesús al dirigirse directamente a Su Madre, lo que ocurre únicamente dos veces, al darle en ambas el mismo título de MUJER; al principio de su vida pública con la solemnidad de su primer milagro, y de la obediencia debida a Su Madre por el Cuarto Mandamiento. Lo que lleva a María Santísima a decir confiada: "Hagan lo que Él les diga". La segunda vez es desde la Cruz: "Mujer, he ahí a tu hijo".

He aquí, por ello, a la Nueva Madre de todos los vivientes destinados a salvarse. La Nueva Eva sin la cual no habría, completo, un Nuevo Adán en una humanidad restaurada a la imagen divina. Así estaba profetizado en las dos guerras que traerían la Victoria Final: 1) "Enemistad pondré entre ti y la Mujer" 2) "Y entre tu descendencia y la suya". Y LA VICTORIA LLEGA POR LA PRIMERA: "Y ELLA te aplastará la cabeza". Es por esto que, en cumplimiento fiel del Cuarto Mandamiento, Jesucristo le da el título de Mujer. TODA la gloria para el Padre, y para el Hijo, y para el Espíritu Santo como desde el principio ahora y siempre. Y gloria a la Hija del Padre, madre del Hijo, y esposa del Espíritu Santo por los siglos de los siglos.

Desde la Cruz: "Mujer, he ahí a tu hijo". He aquí a la Nueva Madre de todos los vivientes destinados a salvarse. La Nueva Eva sin la cual no habría, completo, un Nuevo Adán en una humanidad a imagen de Dios.





martes 6 de octubre de 2009

Carta de un obispo al Preparatorio del Concilio Vaticano II

Siguiendo instrucciones del Papa Juan XXIII, el cardenal Doménico Tardini envío cartas a todos los obispos del mundo solicitando sugerencias sobre los temas a tratar en el segundo concilio universal a celebrarse en el Vaticano.

Una de las respuestas más significativas --fechada el 22 de agosto de 1959-- fue enviada por el obispo Geraldo de Proença Sigaud, titular de la sede de Jacarezinho en Brasil, que por su contenido fundamental y profético transcribimos íntegra a continuación:

Eminentísimo Señor,

Le escribo esta carta en obediencia a su petición del 18 de junio, en la que solicita mi opinión sobre qué temas deberían tratarse en el Concilio Ecuménico próximo a realizarse. Ofrezco a usted, humilde y modestamente, ciertos puntos que son para mí muy importantes, pero sin intención de acusar a nadie, ni de criticar a mis superiores. No presentaré cuestiones jurídicas o dogmáticas ya que sin duda otros obispos lo habrán hecho con anterioridad.

Me limitaré a plantear algunos temas prácticos que son fundamentales para el futuro de la Iglesia, y para los cuales pido atentamente su consideración.

Mirando objetivamente la vida Católica en mi país y en otras partes del mundo puedo ver, ciertamente, muchas cosas que son signos de vida y fuentes del consuelo para toda alma amante de la Iglesia de Jesucristo. Pero veo también ciertos signos que son causa de grandísima alarma. Y son tan graves, que en mi opinión deberían ser tomadas en consideración por la comisión Pontificia antepreparatoria del Concilio Ecuménico; y, posteriormente, por el Concilio mismo también.

Puedo observar que los principios y el espíritu de lo que llamamos La Revolución están penetrando en el clero, así como también en el pueblo cristiano; de la misma manera que en el pasado los principios, la doctrina, el espíritu, y el amor al paganismo penetraron en la sociedad medieval con el Renacimiento.

Muchos clérigos ya no perciben los errores de La Revolución ni se oponen a ellos. Otros aman a La Revolución con idealismo. La propagan y colaboran con ella. Persiguen y calumnian a los adversarios de La Revolución, y obstaculizan su apostolado. Demasiados pastores guardan silencio. Otros asimilan los errores y el espíritu de La Revolución y promueven este espíritu abiertamente, o encubiertamente, de la misma manera que otros pastores lo hicieron en la época del jansenismo. Aquellos que luchan contra estos errores son perseguidos por sus colegas, y se les etiqueta como "integristas".

Salen los seminaristas de los seminarios llenos de ideales revolucionarios, aún de aquellos de la santa ciudad de Roma misma. Se llaman a sí mismos "maritainistas", "discípulos de Teilhard de Chardin", "socialistas católicos" y "evolucionistas". Un sacerdote que combate a La Revolución rara vez es nombrado obispo; pero los que la apoyan frecuentemente los son.

En mi opinión la Iglesia debería organizar un combate sistemático contra La Revolución en el mundo entero. Yo no se si esto se hará, pero es la forma sistemática de actuar de los revolucionarios mismos. Como ejemplo de esta forma sistemática y organizada de actuar en el mundo entero, tenemos el renacimiento uniforme y simultáneo de los partidos demócrata cristianos alrededor del mundo inmediatamente después de terminada la Segunda Guerra Mundial. El veneno penetra en todas las naciones. La gente llama a reuniones, crean la "internacional" y usan el mismo eslogan consistente en un "hagamos La Revolución antes de que otros la hagan". Es gracias al consentimiento de los católicos que puede mantenerse viva La Revolución. En mi humilde opinión, si el Concilio ha de dar frutos saludables, debe tener en cuenta primero el estado actual de la Iglesia que (como lo declaró su santidad Pío XII a la juventud italiana), "está padeciendo su Viernes Santo, siendo entregada sin defensa alguna a sus enemigos". Tenemos que caer en cuenta de que hay una guerra a muerte contra la Iglesia en todas partes. Debemos reconocer al enemigo, discernir su estrategia de guerra y sus prácticas, examinar con claridad su lógica, su psicología y su dinámica, de manera que podamos entender con certeza en donde está cada batalla en esta guerra; y así, organizar e implementar nuestra oposición con sabiduría.

Nuestro Enemigo
Los últimos seis siglos, el incansable enemigo de la Iglesia Católica y de la sociedad a perseverado en el combate mortal. Ha marchado hacia adelante de manera continua y sistemática, y ha puesto de cabeza y destruido casi todo el orden católico; esto es, la Ciudad de Dios; intentando construir la Ciudad del Hombre para reemplazarla. El nombre de esta ciudad es "Revolución".

La Revolución quiere construir una orden de vida puramente humano -- una sociedad y una humanidad carente de Dios; sin la Iglesia, sin Jesucristo nuestro Señor, sin Revelación --fundada exclusivamente en la razón humana, en la sensualidad, en la concupiscencia, y en el orgullo. Para alcanzar esto es necesario atacar las raíces, demoler y destruirlo todo y reemplazar a la Iglesia. Este enemigo se ha vuelto muy confiado porque avizora la victoria en un futuro próximo. Y a pesar de ello, muchos pastores católicos hacen burla de estas consideraciones como si fueran propias de imaginaciones desequilibradas. Actúan exactamente como los habitantes de Constantinopla los años que precedieron al desastre de la ciudad. Están cegados y no quieren ver el peligro.

Los ojos de todo el Concilio deberían volverse hacia los Francmasones. Las palabras de los soberanos pontífices que han declarado su filosofía como contraria a la Revelación, denunciándolos cómo el arma principal en la guerra contra la sociedad Católica son válidas todavía. Después de dos siglos, tenemos ante nosotros los resultados de lo que previó su santidad Clemente XII como programa de esta secta. Algunos elementos de este programa faltan por completarse, pero siguen siendo perseguidos con gran inteligencia, perversidad, energía, y lógica; y se están completando con pasos acelerados. Ya son pocas las piedras que faltan para construir la Ciudad del Hombre. ¿Cuántos años más le serán otorgados a la Iglesia en la "reunión de los reyes de la tierra"? ¿Cuántos años más serán necesarios para imponer el "Nuevo Orden Mundial" sobre el mundo y sobre los fieles?

Quiero traer a su atención la evidencia grave que muestra la conspiración mundial contra el orden católico y su inminente victoria, a menos de que sea Dios quien salve a la Iglesia y esté preparando para nosotros un milagro por medio de nuestro esfuerzo incesante. Se trata del billete de un dólar de los Estados Unidos de América.

¿Qué es lo que vemos si examinamos atentamente este pequeño pedazo de papel? --Dentro de un círculo del lado izquierdo vemos una pirámide del piedras cuadradas y pulimentadas que se yergue sobre un campo amplio sin cultivo. El significado de este símbolo nos lo da la inscripción latina que se traduce como: Nuevo Orden Mundial. Esta pirámide simboliza la nueva humanidad compuesta por hombres de alta estima entre los Francmasones, cuyo símbolo es la piedra pulida en la que los hombres creados por Dios son transformados por el Gran Arquitecto del Universo. La base de la pirámide indica la fundación de este Nuevo Orden Mundial --MDCCLXXVI [1776]-- el nacimiento de los Estados Unidos de Norteamérica.

Los Estados Unidos son, por consiguiente, la base para está nueva humanidad masónica. Faltan aún algunas piedras, el Nuevo Orden Mundial no está todavía completo, pero casi lo está. Eventualmente el trabajo quedará completo, ya que arriba de la pirámide se simboliza "Dios". No se trata del Padre de nuestro Señor Jesucristo, del Creador y Dios justiciero, sino de un dios gnóstico, del Arquitecto representado por el ojo dentro del triángulo. Nos encontramos de lleno dentro del dominio del dualismo maniqueo de los gnósticos que es el fundamento teológico de la secta francmasónica. Este "dios" está dando su aprobación a su empresa tal y como puede leerse arriba de la pirámide; alaba su trabajo, aprueba lo que se proyecta, y está completamente de acuerdo.

Esta alegoría es clara. Para nosotros, el "Nuevo Orden Mundial" legítimo fue fundado por Jesucristo nuestro Señor hace 1959 años. El Nuevo Orden Mundial que se proyecta fue iniciado en 1776 y es una construcción contradictoria de la naturaleza creada...

Este asunto es de una importancia vital para la Iglesia. El orden de la masonería es el contradictorio del orden católico. Muy pronto el orden masónico abarcará a la humanidad entera. Y a pesar de ello, muchos obispos católicos y sacerdotes no lo ven, y un gran número de ellos guardan silencio.

Desde León XIII no ha habido una nueva encíclica sobre ésta secta. ¿Qué se dice de ello en las universidades y en los seminarios? ¿Qué tienen que decir al respecto de la sociología de este asunto tan grave? En el gobierno mundial y nacional de la Iglesia este problema se ignora con frecuencia. Es como si se hubiera pactado una tregua. En los estudios y discusiones de los sacerdotes sobre el programa masón, sus métodos, su sistema de sociología, su meta, sus medios, sus prácticas y su estrategia ya no merecen mención. Lo que es más, el padre Berthelot, un jesuita francés, ha escrito un libro ¡sobre la posibilidad de cooperación entre la Iglesia y la secta! El peligro es muy agudo. Los obispos argentinos han percibido esto y han hecho un llamamiento a sus fieles para elevar una protesta. En Brasil hay señales de que la batalla está por comenzar.

Comunismo
El comunismo es el otro enemigo de la Iglesia Católica. La secta masónica agrupa a los burgueses; y los comunistas agrupan al proletariado. El objetivo de cada uno de estos grupos es idéntico --una sociedad socialista, racionalista, sin Dios y sin Cristo. Ambos movimientos tienen una sola cabeza en común: la judería internacional

La judería internacional
1. Condenamos toda persecución de los judíos ya sea por su religión o por su raza. La Iglesia está en contra del "antisemitismo".

2. Pero la Iglesia no puede ignorar los hechos de un pasado y las afirmaciones contundentes de la judería internacional. Los jefes de está judería han conspirado por siglos de manera metódica y por razón de un odio interminable contra lo católico y para la destrucción de dicho orden; así como para la construcción de un imperio mundial judío. Esta es la razón misma de ser de los comunistas y de la secta masónica. El dinero, los medios de difusión y la política internacional se encuentran en su casi totalidad en manos de judíos. A pesar de que los mayores capitalistas se encuentran entre los judíos, lo que debiera señalarlos cómo los mayores adversarios de los comunistas y de los rusos, el caso es que no los temen. Por el contrario, los ayudan. Los que han revelado secretos atómicos de los Estados Unidos fueron judíos (Fuchs, Golds, Gringlass y Rosenbergs). Los fundadores del comunismo fueron judíos. Han sido sus promotores, organizadores y banqueros.

Estos son los hechos, la realidad. ¿Debe esto propiciar el odio? ¡No! Pero vigilantes y con claridad debemos lanzar una oposición sistemática; a la igualmente sistemática y metodológica avanzada del "enemigo del hombre", cuya arma secreta es la hipocresía, "la levadura de los fariseos".

La Revolución
El judaísmo internacional se propone la total derrota de la cristiandad y sustituirla en el mundo entero. Sus ejércitos principales son los masones y los comunistas. Este proceso de La Revolución se inició al final de edad media; medró con el Renacimiento pagano; dio un salto hacia adelante con la Reforma Protestante; destruyó las bases políticas y sociales de la Iglesia por medio de La Revolución Francesa; intentó la destrucción de la Santa Sede por medio de un ataque a los estados papales; vació las arcas de la Iglesia por medio de la secularización de las riquezas de las órdenes religiosas, y de las diócesis; fue la causa de todas las graves crisis con el progresar del Modernismo; y, finalmente, inventó la herramienta decisiva para borrar el nombre cristiano de la de la faz de la tierra: el comunismo.

El gran poder de La Revolución le viene de su astuta manipulación de las pasiones humanas. El comunismo ha perfeccionado la ciencia de La Revolución y su arma principal consiste en su métodos y su persistente excitar las pasiones humanas hacia el desenfreno. La Revolución hace uso de dos vicios para destruir la sociedad Católica y así construir una atea --la sensualidad y el orgullo. Estas pasiones violentas son manipuladas para alcanzar un fin preciso, y se les sujeta a la disciplina férrea de sus dirigentes a modo de destruir totalmente la Ciudad de Dios y construir así, en su lugar, la Ciudad del Hombre. Estas pasiones ciegas aceptan la tiranía absoluta y están dispuestas a padecer la pobreza con tal de lograr construir el orden del Anticristo. Un gobierno central dirige todo el proceso con energía y gran inteligencia. Este es el dínamo humano que Satanás mismo conduce. Lo que llamamos " política de derecha" tales como el fascismo y el nazismo fueron igualmente punta lanzas contra la Iglesia de Jesucristo.

El combate católico contra el enemigo
Ciertos principios deben tenerse en consideración:
1. La condena de doctrinas perversas es muy necesaria, pero no es suficiente. No faltaron condenas en la lucha contra el protestantismo, ni contra el jansenismo, el modernismo, y el comunismo. Con frecuencia dieron buenos resultados. Algunas llegaron demasiado tarde.
2. Lo que se necesita es una lucha organizada contra los errores, contra las fuentes del mismo y contra los promotores del error. Este tipo de combate organizado, como es propio de un ejército bien organizado y metódico, se facilita mucho hoy día gracias a los medios avanzados de comunicación con la Santa Sede. La situación, sin embargo, es la contraria. No existe una resistencia organizada contra las ideas y las personas debido a que ni el clero, ni las órdenes religiosas, ni las escuelas, ni los laicos entran de manera sistemática en este combate.

Este combate organizado debe luchar también contra los disfraces de La Revolución, así como contra los errores y el espíritu que ella promueve.

Estos disfraces se señalan por dos características:
a) Son, en cuanto opiniones, la consecuencia lógica de los errores. Y son la manifestación psicológica de principios falsos aplicados al caso concreto.
b) El disfraz es presentado de manera tal, que la gente mal informada no alcanza percibir la malicia subyacente en la doctrina. Aunque los fieles no alcancen a percibir la malicia subyacente en la doctrina, tienden a a conservar en estado latente los principios perversos de la misma; y poco a poco, insensiblemente, acaban penetrados por los principios y por el espíritu de La Revolución.

El Sílabus del Papa Pío IX
El Sílabus es un catálogo providencial de errores perniciosos que han llegado a nuestros días, y conserva su validez intemporal. Requiere, sin embargo, completarse:
1.- Con la inclusión de nuevos errores de nuestros días.
2.- Por medio de una organización de resistencia práctica contra dichos errores, y contra sus defensores, tanto dentro como fuera de la Iglesia.

Me parece que este combate organizado y práctico no se ha visto. Por el contrario los defensores de estos errores y los que se encuentran influidos por el espíritu condenado por el Sílabus, son los que han sido promovidos a posiciones de responsabilidad dentro de la Iglesia. En los seminarios podemos encontrar maestros llenos de amor por La Revolución difundiendo estos errores. Los sacerdotes que permanecen neutrales en este combate son promocionados. Aquellos que luchar abiertamente contra La Revolución son apartados de sus responsabilidades. Con frecuencia sufren persecución, y se les prohíbe hablar. Los pastores ya no echan fuera a los lobos de sus rebaños, e impiden que los perros ladren. Yo ya me encontré una monstruosidad de este tipo: "yo soy un sacerdote maritainista", "yo soy un obispo maritainista".

Los errores del socialismo deben añadirse al nuevo Sílabus. Lo mismo debe hacerse con los errores de Marc Sangnier del movimiento del Sillón. Debe hacerse lo mismo con la herejía social de Jaques Maritain; con la idolatría de la democracia; con el ídolo de la Democracia Cristiana; con los errores en la liturgia; con los errores de un sacerdocio para los laicos del grupo de la Acción Católica; con los errores relativos a la obediencia y los votos religiosos; con los errores sobre el comunismo y sobre la propiedad, y los concernientes a la evolución universal panteísta.

La estrategia del caballo de Troya
La doctrina del mal menor
Una de las múltiples formas por las cuales La Revolución penetra de manera subrepticia en el baluarte de la Iglesia, como primera puerta, es el llamado "el mal menor". Esta táctica puede ser comparada con el famoso Caballo de Troya. La doctrina Católica enseña que si no podemos evitar un mal mayor podemos elegir permitir un mal menor para evitar así el mal mayor, bajo la condición de no cometerlo directamente nosotros. Pero:
1.-- Los liberales creen que un mal menor es un mal pequeño al que no vale la pena combatir.
2.-- Hay muchos católicos, aún sacerdotes, que creen que un conflicto hace daño a la Iglesia, como si ella no fuera por su naturaleza misma militante. A esto se debe que permitan el mal sin combatirlo bajo pretexto de prudencia, caridad, y diplomacia apostólica.
3.-- No caen en cuenta de que el mal -- aún un mal menor-- es siempre un mal; dado lo cual ni se esfuerzan por limitarlo, ni por suprimirlo. Conviven del diario con este "mal menor" y olvidan por consiguiente el bien mayor al que se opone. Por medio de la antítesis se olvidan de la tesis; acaban finalmente por querer ese mal como algo normal, rechazando lo que es bueno como si fuera horrible. Pongamos por ejemplo la separación entre la Iglesia y el estado; y el divorcio permitido a los católicos.

Adaptación a los no católicos
He aquí la segunda puerta secreta por la cual el enemigo penetra dentro del baluarte católico. La fragilidad debida a la concupiscencia innata al hombre, provee ampliamente a la continua tentación de conformarnos al mundo. Tenemos que recordar continuamente, que la lucha del hombre contra la carne y contra la sangre no termina jamás; ni la lucha contra el príncipe de las tinieblas. Todos días proclamará el evangelio "abneget semetipsum". Ciertos principios deben inculcarse con fuerza de nuevo en la mente de los católicos, aún en las mentes de los sacerdotes:
1. En relación a los principios no hay compromiso permisible. Tenemos que insistir en este punto de manera que los fieles entiendan que hay una contradicción necesaria entre el mundo y la Iglesia. Los católicos no pueden estar "al día" en un mundo pagano.
2. Aún cuando los principios se encuentren salvaguardados, las concesiones que se hacen al mundo pueden ser perniciosas a la causa Católica. Verbigracia, cuando esta concesión constituya una invitación al mal por la fragilidad de la naturaleza humana que cede ante el escándalo. Por ejemplo, alguien puede ser capaz de frecuentar un casino sin pecar; pero, para la mayoría no será posible aceptar ésta invitación sin caer en pecado.
3. Si nuestra indisposición al compromiso irrita a nuestros adversarios, esto no es necesariamente un mal. Por el contrario, puede ser un gran bien. Esto es lo que hizo Nuestro Señor. No es posible ganar una guerra y obtener una victoria sin un conflicto doloroso. Los adversarios perciben instintivamente que cosas son favorables a la Iglesia y perjudiciales a La Revolución, y lo toman a mal. Por consiguiente, el temor de desagradar a nuestros adversarios parte del supuesto de que nuestros adversarios lo son de buena fe, y que por tanto no deben ser ofendidos. Estos católicos creen que los no católicos viven en un error meramente intelectual; de manera tal que, a partir del momento en que la fe les es presentada con gentileza quedarán convertidos instantáneamente. Creen, igualmente, que todas las discusiones son malas; y que la severidad, y la energía con las que la Iglesia defiende la fe serían un obstáculo para la conversión de las personas.

Cooperación con los no católicos
Las consecuencias de cooperar en general con los no católicos en asuntos ordinarios son serias. No hay duda de que en un caso particular, y para un propósito muy bien definido, la Iglesia pueda alcanzar algún bien de esta cooperación. Pero, generalmente, una verdadera cooperación no es posible por razón de que los principios, el objetivo, y el espíritu se hayan demasiado contrapuestos. La resultante de estos contactos termina siendo que los no católicos aprenden poco, y que los católicos pierden mucho.

La buena fe
Muchos males entran al campamento católico por medio del mito de la buena fe. Especialmente porque muchos puestos de gran influencia son otorgados a individuos cuya lealtad a los principios de la Iglesia ni siquiera se conoce. En tiempos de paz, "nadie es malo a menos que se demuestre lo contrario". Pero, cuando la ciudad es asaltada, no es posible fiarse de nadie para defender puntos clave a menos que su fidelidad este ampliamente probada; "nadie es bueno hasta que demuestre serlo".

Medios de corrupción
Los bailes. Me parece que los bailes en los cuales los hombres abrazan a las mujeres debería ser categóricamente condenados. De la misma manera, los bailes modernos tales como el rock-and-roll y otros bailes similares debían ser formal y universalmente prohibidos a los católicos. La Iglesia debería oponerse a las llamadas "fiestas" cuando se reducen a un exclusivo culto sensual del cuerpo.
Las modas. Por lo que se refiere a los países de la civilización occidental se pueden dar normas objetivas de un buen vestir femenino. Lo que es más, la virtud de la modestia debe exigirse como algo necesario y fundamental para la salud moral de las naciones. Los misioneros deben ser entrenados para educar a los pueblos primitivos en la observancia de la modestia. Los trajes de baño femenino llamados "bikinis" deben ser condenados de manera contundente. Lo mismo para los trajes de baño en dos piezas y para aquellos que dejan la espalda desnuda.
Concursos de belleza. Estos concursos debieran quedar absolutamente prohibidos. Me parece que las candidatas, los organizadores, los jueces, y todos aquellos que tan generosamente financian estos desfiles de carne humana debería ser castigados con la excomunión. Los obispos americanos niegan los sacramentos a las candidatas Católicas de estas reuniones. Este debiera ser el caso para el mundo entero, tanto por lo que a las candidatas, como por lo que a los demás participantes se refiere.
Películas. La posición de la Iglesia por lo se refiere al cine ha sido expresada en documentos pontificios. Pero en la práctica ciertos escándalos se dan:
1. Los documentales puede ser útiles para hacer progresar los estudios y para instruir a la gente.
2. Las películas melodramáticas hechas para el disfrute y la diversión son de la misma naturaleza que las noticias y las novelas. Exitan, sin razón alguna, la imaginación y las pasiones. Estas cosas se controlan normalmente por medio de la mortificación, y generalmente son dañinas para una vida Católica porque disipan la mente.
3. El cine parroquial es en general un escándalo para los fieles.

a. Porque generalmente se presentan algunas películas inmorales o degradantes en el curso del año.
b. Porque con la asistencia frecuente al cine parroquial desarrollamos el vicio de procurarnos placer; y de esta manera, los fieles corrompidos irán a cualquier otro cine cuando no haya cine parroquial.
c. Porque el cine disipa la vida espiritual.

4. La educación por medio del cine, como la maneja la Acción Católica, es un truco diabólico por medio del cual se lleva los fieles a ver escenas degradantes bajo pretexto de técnica y arte; como si la imaginación y la concupiscencia pudieran manejarse a voluntad, como un switch que se prende y se apaga a voluntad.
5. Ejercer un juicio prudente en el terreno de las películas es más difícil que en el terreno de la palabra impresa. Una película exita los ojos y la imaginación con más intensidad. Una solución práctica sería la creación de un centro romano para censurar películas bajo la dirección de la Santa Sede y con autoridad universal. Aquí no sólo debería considerarse su moralidad inmediata, sino también si hay propaganda a favor de La Revolución. En este aspecto, las películas clasificadas "buenas para personas con criterio formado" deberían ser examinadas con mucha atención y riguroso criterio.

Libros. La condena de libros por la Santa Sede tiene un fuerte impacto sobre los católicos. La mayoría de los fieles evitan estos libros. No hay duda de que son leídos por otros. Pero el sólo hecho de saber que la Iglesia ha condenado estos libros, los hace considerar que la doctrina planteada en ellos es falsa; y por consiguiente, su veneno les ocasiona un daño menor. Algunas veces estas condenas llegan tardíamente, después de que se ha causado mucho daño. Por ejemplo, la condena de Gide, el escandaloso autor francés autor de "El Inmoralista" fue tardía. Otra condena indispensable es la de Jacques Maritain. Sus errores han causado un grave daño a la Iglesia, especialmente en América Latina. El clero joven está infectado por ellas. El daño causado por los errores de la Democracia Cristiana provienen de las ideas de Maritain. Se menciona que los desórdenes políticos en América provienen de sus discípulos. Los católicos dicen que el Vaticano aprueba a Maritain porque fue el embajador francés ante la Santa Sede. Los obispos se autonombran " maritainistas". Estas doctrinas están de moda en las universidades Católicas brasileñas. A pesar de ello, Roma guarda silencio. En consecuencia, los funcionarios públicos siguen el principio siguiente: La Revolución uso de métodos perversos pero en sí misma es buena. Sumémonos a ella de manera sincera. Hagamos La Revolución antes de que los comunistas la hagan.

DIFICULTADES DENTRO DE LA IGLESIA
Hay un estancamiento en los estudios escolásticos

La reforma romana en los estudios de 1930 en nada alivió el estancamiento del escolasticismo. La atención de los estudiantes está dedicada, casi en exclusiva, a las cuestiones históricas y temporales. Las tesis para las maestrías y los doctorados versan, generalmente, sobre este o sobre aquel filósofo, o teólogo. La filosofía Católica, la teología y la sociología católicas han perdido en gran parte su impulso. Nuestros filósofos ya no valoran el pensamiento occidental. Los nuevos guías son Sartre, Freud, Dostoyevski, etc.... Nuestros propios maestros tienen una ansía nada saludable por acomodarse a los ídolos del momento, y se dedican a leer los artículos del último "existencialista místico" etc....

El Concilio debería examinar este tema acuciosamente para volver a inyectar con un nuevo vigor la doctrina Católica ellos. Los causantes de estas desviaciones deberán ser silenciados. Los siguientes deben ser condenados: el Socialismo Cristiano, El Nominalismo, el Idealismo Kantiano, todo lo relativo a Hegel y su escuela, Sartre, la doctrina de Maritain con su insidiosa distinción en cuestiones sociológicas entre el individuo humano y la persona humana. El evolucionismo absoluto. El positivismo filosófico y jurídico. El maniqueísmo y gnosticismo modernos que se expresan a sí mismos por medio del arte abstracto. Y la teosofía: clubes de Leones y de Rotarios, así como el Movimiento de Rearme Moral.

Para poder incrementar la influencia de la Iglesia y de su doctrina, debemos alentar la práctica de polemizar sobre temas discutibles... Ciertamente, debemos poner cuidado de que éstos sean conducidos de manera caritativa. Pero las discusiones son necesarias; y deben ser vivaces para producir un amor a la verdad. Los comunistas han investigado de manera científica está técnica de polemizar para sus propios fines. Las personas deberían participar en disputas para adquirir el hábito de la reflexión y el amor a la doctrina.

El naturalismo pedagógico
La influencia de Jean Jacques Rousseau con su prédica del hombre naturalmente bueno es grande aún; aún entre los católicos. Un gran número de fieles tienen una idea falsa de la autoridad paterna y de la naturaleza de los niños. Creen que un niño es casi un ángel, sin concupiscencia y pasiones desordenadas. La doctrina Católica debe recordarse igualmente a nuestros religiosos que se consagran a la educación, ya que muchos errores de los protestantes invaden actualmente nuestros claustros.

En materia sexual la inocencia debe preservarse tanto como sea posible; pero las ideas, y los principios, deben transmitirse en su integridad a los niños tan pronto como se pueda; de manera que los fieles puedan alcanzar la madurez a su debido tiempo. Se hace necesario decir algo en relación a los llamados "complejos". Bajo pretexto de evitar estos complejos, la naturaleza viciosa de los niños es abandonada a sus malas inclinaciones.

EL COMBATE CONTRARREVOLUCIONARIO
Algunos principios
La conspiración de La Revolución es a la vez orgánica y única. De la misma manera, por tanto, dicha conspiración debe ser combatida de manera que sea, a su vez, una, y orgánica. Los fieles católicos esperan del magisterio una descripción concreta, fundamental, práctica, y orgánica de la sociedad Católica y de la sociedad contrarrevolucionaria. En esta sociedad los elementos aceptables del mundo moderno junto a los tradicionales que deben ser conservados se integran de manera orgánica.

El comunismo nos da un ejemplo claro. La dirigencia central se expresa con admirable claridad sobre todos los temas vitales, indicando si éstos concuerdan con el programa revolucionario o si le son contrarios. Lo que es más, señala el valor táctico de cualquier cosa como favorable o contrario a La Revolución. Localizará con precisión el lugar dedicado al asunto en cuestión dentro de su sistema; así como su valor para la construcción, o para la destrucción, de La Revolución. Me parece que tenemos que crear una estrategia y una metodología Católica, junto con un centro contrarrevolucionario de resistencia a través del mundo entero, al cual se debe convocar a integrarse a todos los católicos. Habría entonces con ello la esperanza de un verdadero amanecer para un mundo mejor. Lo legítimo sería que la Santa Sede, por sí misma, dirigiera esta ofensiva. Aquellos elementos dentro de clero y del laicado que se han mostrado más capaces en el combate contrarrevolucionario deben asumir la dirección de este ejército. Deberíamos desarrollar una verdadera ciencia de la guerra contrarrevolucionaria... El combate católico contra los enemigos de la Iglesia me parece con frecuencia como la batalla de los ciegos contra los videntes. No tenemos clara la meta, el método, la dinámica, la estrategia o las armas. ¿Qué señala la sociología Católica sobre estas cosas?

LA RECONSTRUCCIÓN DE UNA SOCIEDAD CATÓLICA
Esta construcción no considera la corrección de problemas parciales, sino casi una creación enteramente nueva. La mayoría de las cosas en la vida no son ya cristianas, sino paganas. Los católicos deben saber que "esto o aquello no es compatible con una sociedad Católica". Que en este terreno, o en aquel otro la sociedad debe ser de esta manera, o de aquella otra, para ser Católica. Hay un amplio margen para esto, pero dicho margen no es infinito. El modelo ideal de una sociedad Católica debe ponerse ante nuestros ojos con tal claridad, que sepamos siempre lo que tenemos que hacer.

El poder de la Santa Sede es enorme. Si los fieles fueran reunidos y dirigidos para este trabajo de manera enérgica, clara, y con una metodología precisa para un combate verdaderamente mundial bajo la dirección del soberano Pontífice, entonces el avance triunfal de La Revolución sufriría un alto total, y el reino del Sagrado Corazón de Jesús quedaría inaugurado "para restaurarlo todo en Cristo". Concretamente, otras soluciones serían también posibles. Pero en cada país los católicos deben ser dirigidos a soluciones prácticas que los llevaran a renunciar a otras soluciones legítimas, de tal manera que, a unísono, pueda construirse algo positivo. Ya que si los trabajadores quieren construir todas las casas posibles, terminarán por no construir absolutamente nada.

La reconstrucción de la cristiandad es de gran importancia. Lo más importante es la cimentación del reino del Sagrado Corazón de Jesús. Dios puede salvar cada alma dentro de una sociedad revolucionaria. Pero las condiciones para su salvación son las peores, y la salvación de cada alma exige un milagro. El orden cristiano, por el contrario, es la mayor gracia externa que suave y eficazmente mueve, no sólo a cada individuo, sino a multitudes enteras hacia la santidad de vida y la salvación eterna. Dentro de una sociedad revolucionaria Dios pesca almas con anzuelo. Dentro de una sociedad cristiana las almas son atrapadas con redes. La primera sociedad es el mayor obstáculo, la segunda la mayor gracia externa.

ATACANDO AL COMUNISMO
Muchos católicos sienten la fuerte tentación de tratar con el comunismo de la misma manera como la Iglesia trató con el liberalismo hace un siglo, y aun lo sigue haciendo hoy día. Con el liberalismo la coexistencia es posible.
1. El liberalismo no le impidió a la Iglesia predicar la doctrina católica, ni la obligó a predicar la doctrina liberal.
2. El liberalismo permitió la condena de sus errores. Sin embargo, bajo los gobiernos comunistas las cosas son diferentes.
a.- Se prohíbe a la Iglesia difundir su doctrina.
b.- Se obliga a la Iglesia a enseñar los errores del comunismo.
c.- La Iglesia se ve impedida de condenar los errores del comunismo.

La oposición del comunismo a la Iglesia Católica es esencial, radical, perpetua, y total. Cuando el comunismo hace la paz con la Iglesia, se trata de una mera tregua en una guerra total.

Las razones para esta tregua pueden ser varias:
1.- Puede tratarse de una exigencia de la política internacional.
2.- La estrategia para atacar otro país reclama de una paz ficta en su vecino.
3.- La debilidad del comunismo en las primeras etapas pueden explicar esta tregua. (Hasta el carnicero, antes de asestar el golpe mortal sobre su víctima, se da un respiro para golpear con mayor fuerza).

La cooperación con el comunismo será siempre la ruina de la Iglesia. El comunismo es hijo de la sinagoga. Hasta que llegue la conversión de los judíos, la sinagoga judía será la "sinagoga de Satanás." Y el comunismo será el comunismo de Satanás. La labor y el rostro del Anticristo.

EL SOCIALISMO
El poder secreto del comunismo está basado en su odio a Jesucristo. Su poder seductor, sin embargo, está fundado en la utopía socialista. El comunismo promete una sociedad de hermanos, sin autoridades, sin clases, sin pobreza, sin dolor, sin dificultades en la vida, sin Dios, y sin infierno. Promete el paraíso en esta vida. En vez de Dios, libertad; en vez de rey o padre, igualdad; en vez de propiedad y clases sociales, hermandad. Los católicos ingenuos creen fácilmente en esta utopía, pensando que puede ser bautizada. Porque dicen que la Iglesia primitiva fue socialista. Se me hace necesario que el Concilio Ecuménico pronuncie una condena severa y solemne de esta utopía. Es en realidad una tentación a nivel mundial, similar a la presentada en el paraíso: "seréis como dioses." O con estas otras palabras: "os daré todas estas cosas".
1. La vida en la tierra no pretende ser como el paraíso. Las cruces, la paciencia, y la negación de uno mismo son indispensables para obtener la finalidad que tiene la vida en la tierra. La caridad es necesaria, no sólo la justicia.
2. El verdadero paraíso socialista jamás ser alcanzado en la tierra. Cuando el hombre busca el reino de Dios y su justicia, obtendrá la felicidad terrena que Dios en su amante providencia quiere para sus hijos aquí en la tierra. Si el hombre busca exclusivamente su propia beatitud en este mundo, si quebranta las leyes de la naturaleza humana, será empujado por Satanás hacia la peor forma de esclavitud. Los judíos prometen que su rey "gobernará con un cetro de hierro" a aquellas gentes que se sometan al yugo del socialismo. La sociedad revolucionaria será, para comenzar, un paraíso la tierra; y para terminar, un infierno en la tierra.
3. Debemos enseñar con claridad que las diferencias económicas y sociales son esenciales en la vida normal de la sociedad. Estas diferencias no son contrarias a la justicia, aunque eso sí, no deben ser excesivas. Estas diferencias deben de ser aceptadas en caridad (para evitar el vicio de la envidia). Para un correcto ordenamiento de la sociedad las clases sociales son necesarias.
4. El socialismo forma a la gente en el odio a las beatitudes y virtudes cristianas de la humildad, caridad, pobreza, y castidad. ¿Cómo es posible que las órdenes mendicantes no prediquen de manera más insistente el ideal de la pobreza?

LA INTERVENCIÓN DEL ESTADO EN LA VIDA SOCIAL
En muchas partes del mundo hoy día, se está dando una intervención del estado en las vidas de los individuos y de las asociaciones que va en aumento. Esta intervención es con frecuencia necesaria, debido a la demolición de la vida comunal (corporativa) por el liberalismo.

Muchas cosas que debían de ser manejadas por la sociedad y por las asociaciones son llevadas a cabo hoy en día por el estado. La doctrina Católica debe admitir cierta intervención. Pero esto debería considerarse con toda claridad como algo extraordinario, anormal, y transitorio. Como regla general estas intervenciones deberían de abolirse tan pronto como fuera posible. Con demasiada frecuencia esperamos soluciones de parte del estado para las dificultades, y para hacer cambios a las instituciones naturales y tradicionales. Pero, generalmente, las dificultades son fruto de la corrupción moral. La religión Católica es indispensable para la corrección de la inmoralidad. La solución a los problemas actuales no puede encontrarse en conferencias internacionales, sino mejorando la moralidad. Si Dios y Jesucristo quedaran establecidos como fundamento de la vida individual, familiar y nacional, hasta las cosas propias de la naturaleza... encontrarían su solución natural.

El mundo socialista hay una fijación que quiere imponer soluciones a la naturaleza, soluciones que fueron cocinadas por la burocracia. Pero los seres vivientes son tan complejos, tanto física como moralmente, y la vida es tan diversa que la mente humana es incapaz de conocer todas las fuerzas que entran en juego. Es por ello que no debemos de tratar de la naturaleza humana como lo haría un herrero, sino como lo haría un jardinero.

CONCLUSIÓN
Varios sociólogos católicos hablan de una "nueva humanidad" que está pronto por nacer, como si supieran algo derivado de una ciencia esotérica o gnostica. El "dogma" de la evolución explica en parte está ciencia y diferencia. Érase una vez que el hombre fue mono. Ahora podrá evolucionar y llegar a ser algo superior a la humana naturaleza --un superhombre. Entonces las reglas de la ley natural sufrirán un cambio, aún la ley moral, que se volverá relativa por el hecho de la ley natural cambiante. Tenemos que rechazar éstas cosas.

En mi modesta opinión, parece necesario que presentemos un programa positivo. Los católicos lo desean. Dicen: "por lo que se refiere a combatir el error, todos los católicos están unidos; pero, cuando se trata de construir positivamente, la unidad es destruida." Más allá de cualquier duda, varias organizaciones han intentado mover a los fieles católicos a la acción en los últimos años. Pero esos movimientos tenían muchos elementos socialistas, y por ésta razón no fueron aceptados por los fieles. Tuvieron más éxito dividiendo que unificando.

Si el Concilio Ecuménico presentara un programa positivo de acción contrarrevolucionaria y de edificación cristiana, con todo lujo de detalles, y se llamará a los católicos a esta tarea, el amor al reino del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María llegaría con fuerza.

Creo que estas cosas tenían que decirse a usted en lo personal, Eminentísimo Señor. Como obispo humilde y desconocido le envío estas notas como muestra de mi obediencia. Usted habrá de juzgar si son útiles. Me abrazo con devoción a sus vestimentas sagradas y me declaro sinceramente suyo,

+ Geraldo de PROENÇA SIGAUD Obispo de Jacerezinho, Brazil
(Tomado de Angelus Press. - La Lettre aux Anciens Nº 29, du 27 Juin 1996)

Esta instantánea en el tiempo que corresponde al mundo Preconciliar, visto por la inteligencia más aguda del momento, sirve como parteaguas de dos mundos. Sirve tanto para señalar porqué la profecía alusiva de La Salette data de mediados del siglo XIX, como para explicar el largo plazo de siglo y medio para su cabal cumplimiento. La traición total al Evangelio de Jesucristo fue un fenómeno acumulativo incesante que llevó a S.S. Pío XII a hablar de "La Iglesia siendo entregada indefensa a sus enemigos como Jesús en Viernes Santo".

Era mucho lo que había antes del Concilio que no condujera, de quedar oculto, a males mayores.

El Concilio destapó una cloaca: La Revolución madura dentro de la Iglesia, lo que en palabras de uno de sus autores --Paulo VI-- quedó asentado para la historia como "Los humos de Satánás han penetrado en la Iglesia", y los hechos lo confirman en Iberoamérica con el avance incontenible (al no haber oposición) de las sectas; y en Europa con el avance incontenible del Islam avalado por escándalos de pederastas impunes.

El papel relevante de monseñor Sigaud dentro del Concilio mismo lo señala la historia. Por algo declaraba abiertamente un cardenal que había que sacarle de ahí ¡pero enviándolo a la luna! Y esto en tiempos en que Kennedy presentaba su proyecto del hombre a la luna, ¡no era por tanto cuestión meramente metafórica!

El parteaguas entre lo anterior, y lo posterior a La Revolución es el más viejo de los conocidos. Siempre ha habido hombres que centran su existir de la cintura para arriba, defendidos por el Espíritu Santo por medio de pastores como monseñor Sigaud ¡de aquellos que todo lo fijan, lo entienden de la cintura para abajo!

El Espíritu Medieval de aquellos que prefirieron siempre fijarse en lo que los identificaba con los ángeles, en vez de lo otro, lo que los identificaba con las bestias del campo esta presente en Sigaud. En cada una de sus palabras, pero sobre todo, en cada una de sus metas: claras precisas y prácticas.

No se encuentra en M. Sigaud un ápice de confusión, a diferencia de aquellos que, lejos de tener metas claras, desprecian las leyes divinas por el sólo hecho de hallarles correspondencia con las propuestas por organismos humanos; condenando así lo bueno junto con lo malo, olvidados de que la justicia no se mancha con la injusticia, ni la verdad puede ser manchada por el error.

Lo extraordinario de monseñor Sigaud, ya desde 1960 arzobispo de Diamantina, en Brazil, es la praxis que propone que no sólo no ha perdido utilidad, sino que la justifica mayormente para hoy. ¡Que diferencia!

Falleció hace diez años. Habría cumplido ya los cien. Como la lucha puede continuar tanto desde adentro como desde afuera no siguió a Castro Meyer y Lefebvre, a quienes había dirigido en el combate durante el Concilio Vaticano II, pero renunció a los 70 años en 1980 para quedar como obispo emérito de Diamantina.

Quisiéramos tener mejor información de sus actividades de 1965 a 1999.

A buen entendedor. . . Mejor diamante por su calidad, claridad y praxis, no salió de Diamantina. Ni de ninguna otra parte durante todo el Concilio Vaticano II.

¡QUIEN COMO DIOS!

viernes 3 de julio de 2009

Conmemorando a Darwin



Darwin, el Diablo, y el Fraude más Grande y Ridículo de Todos los Tiempos

Y fue arrojado el gran Dragón,

la Serpiente antigua, el llamado

Diablo y Satanás, el que traía

engañado al mundo entero (Apoc 12:9)

I

Muchos hay que no dan crédito: Hombres de ciencia de indudable talento niegan la existencia misma de Dios. ¿Por qué?

Debiera ser evidente que el autor puede ser objeto de la envidia, y después del odio del descubridor, ya que el autor lo es todo, y el descubridor le presta sus servicios y revela su grandeza. Pero, ¿y si el Creador no existiera? Entonces el descubridor se quedaría con todo el crédito, su descubrimiento pasaría a los ojos del mundo como una creación única. Nada más que agradecer a nadie más.

Hay entre los hombres quienes quieren, como Luzbel, ser adorados.

La suplantación completa del Creador tiene el sentido perverso del `todo o nada'. Pretender robarle a Dios una parte de su obra equivaldría a ser desenmascarado como pirata por la parte restante, y los evolucionistas quieren ser adorados en serio, como su jefe pretendió desde el principio. Eso hace del ateísmo una posición intelectual tan fiera como intransigente.

II

El origen religioso del darwinismo está en el Talmud

" R. Eleazar further stated: What is meant by the Scriptural text, This is now bone of my bones, and flesh of my flesh? This teaches that Adam had intercourse with every beast and animal but found no satisfaction until he cohabited with Eve. (Talmud:Yebamoth 63a.)"

Traducción: "El rabino Eleazar añadió: ¿Qué quiere decir la Escritura con "Esta si es carne de mi carne y hueso de mis huesos? Esto nos enseña que Adán tuvo relaciones sexuales con toda bestia y animal pero no quedó satisfecho hasta que las tuvo con Eva. (Talmud:Yebamoth 63a)".

Esta peculiar interpretación de Génesis 2:23 la necesitaba el rabinato para explicar en el Talmud por qué sólo los judíos son plenamente humanos. Por qué sólo ellos pueden tener la patria potestad sobre sus hijos, ser propietarios, Etc. Como esta explicación en vez de convencernos de la superioridad judía habría provocado carcajadas, se hacía imperativa otra justificación, y no había en 1859 en que Darwin publicó refugio más acreditado que "la ciencia".

Si le parece ridículo que Adán tuviera relaciones sexuales con todos los animales del Jardín del Edén, y más aún antes de que estuviera genitalmente dotado (el sexo hace aparición en Génesis después del Pecado Original, y para nada se hubiera justificado sin Eva), no le va a parecer menos ridícula la explicación "científica" sustitutiva después de este breve análisis:

1º Las ciencias han adquirido prestigio como construcciones experimentales. Lo que no se puede comprobar no amerita que se le dé por comprobado. Obvio.

Darwin alcanzo rápida fama. No se la otorgaron los penalistas por perpetrar un fraude, que hubiera sido lo correcto; no. Se la otorgó la ignorancia a pesar de los reproches iniciales de la misma prensa diaria: "Lo que el señor Darwin parece haber olvidado --le dijo la prensa tras la presentación de su libro-- es que nosotros, los ingleses, somos una nación de criadores de perros y caballos; y tan competentes en estos menesteres que nadie en el mundo pone en duda nuestra competencia. Pues bien, a pesar de ello, y de nuestra aplicación multisecular, jamás hemos visto que un caballo pase de ser un caballo, o que un perro pase de ser un perro".

Nadie lo ha visto. La prensa inglesa se redujo al mínimo exigible: un solo caso. La contestación, sin embargo, reclamaba mucho más de un caso. Iba a requerir de todo el sistema ecológico con millones de millones de seres vivos transformándose simultáneamente en seres distintos, pero perfectos; y para colmos ensamblándose dentro del proceso en un sistema único, interconectado y autosustentable. Hasta hoy no hemos visto un solo caso, mucho menos los millones de casos requeridos. La prensa inglesa del momento sigue victoriosa sobre Darwin 150 años después: Ni un solo caso.

III

Y los evolucionistas, para una más sonora carcajada, se refugiaron en lo único que les quedaba: ¡Es que hacen falta millones de años!

Ahora, para no dejar la carcajada en veremos nos metemos a un juzgado:

--Señor juez: Entienda usted por favor que el banco se asaltó solo.

--Está usted loco, los bancos no se asaltan solos.

--Pregúntele a la Secretaría de Educación. Que se dé un caso una vez cada mil años demuestra que no es imposible, prueba únicamente que apenas está viviendo su señoría lo suficiente.

--¡No me obligue a dictar en su contra un interdicto de demente abogado!

--Mire Señoría, si los changos se volvieron hombres por tener tiempo suficiente para ello, y cuántos hombres acaban suicidándose. . . ¡Pruébeme usted el IMPOSIBLE de que los bancos, tan evolucionados como los tenemos hoy, no puedan asaltarse solos! Consulte usted con la SEP señor Juez.

Para ayudar al juez, obviamente, habría que comenzar por los changos que promueve la Secretaría de Educación Pública, y así lo entiende el agente del Ministerio Público:

--Su Señoría, ese argumento sobre el tiempo se lo resuelvo con el ejemplo de mi suegra. . .

--Adelante, señor fiscal.

--Puras arrugas señor juez.

--Gracias, señor fiscal. En efecto, lo único que deja el tiempo señor abogado de la defensa, son arrugas, huesos áridos y ruinas. Nunca ha dejado otra cosa, ni edificio hay que no requiera mantenimiento. Dada la naturaleza siempre destructiva del tiempo, el peor refugio para una teoría disparatada que no puede ofrecer una sola prueba viable es el destructivo transcurrir del tiempo.

--¡Pero los dinosaurios Su Señoría!

--Precisamente abogado. ¿Dónde están los dinosaurios?

--Se extinguieron en el Cretáceo, la última etapa del Mesozoico, hará unos 70 millones de años.

--Sin concederle nada de sus millones, abogado, así de destructivo es el tiempo; y junto con ellos han desaparecido incontables otras especies, lo que prueba lo contrario a la evolución. Es contradictorio afirmar que todo ha evolucionado sin poder aportar una prueba, para luego afirmar que los dinosaurios no pudieron evolucionar, adaptarse, y por consiguiente ¡desaparecieron!

Interviene el secretario del juzgado:

-- Si Su Señoría me permite. . .

-- ¿De qué se trata señor secretario?

-- Que si los evolucionistas no pueden ni con la supervivencia de las especies, que es el mínimo; ¿cómo se atreven a postular el transformismo a especies superiores?

--¡Muy bien dicho, señor secretario! La menor comparación de los máximos y mínimos requeridos con los hechos finiquita todo el asunto.

-- ¡Ustedes han de ser de los retrógrados que afirman que Dios creó el mundo en seis días!

--¿Qué opina usted, señor fiscal; y usted señor secretario?

--Si me permite Su Señoría, mi suegro que también lo es del señor secretario viene por mí para ir a comer, y acaba de hacerse presente en la antesala. Es el experto que necesitamos.

--Hágalo pasar señor fiscal. Y explíquele en el camino el problema. Redúzcalo a plazos cortos versus plazos largos en función de la complejidad del proyecto.

Entra el experto al juzgado.

--A sus órdenes, señor Juez: El asunto es apasionante en el terreno científico; porque verá, hay procedimientos de laboratorio que exigen largos períodos de tiempo; y otros, por el contrario, que para darse exigen tiempos muy cortos. En general lo complicado puede requerir fracciones tan cortas como fotografiar una bala en vuelo, y lo elemental como el añejamiento en barricas muchos años.

--Eso es interesantísimo. ¿Cómo se determina el plazo en función de la complejidad?

--La ciencia moderna, Su Señoría, tiene la capacidad de construir modelos operativos, de hacer simulaciones. Entre los problemas más complejos está el diseño de nuevos tipos de aviones, sistemas sofisticados si los hay entre los ingenios modernos. Sin embargo, no hay avión que tenga la perfección y complejidad de los seres vivos. El más sencillo de los seres vivos que vemos volar, --pongamos por ejemplo un mosquito-- es capaz de reproducirse; lo que de imitarse abarataría enormemente el precio de los aviones que carecen de esa y de muchas otras funciones vitales. Pero. . . Tal es su complejidad que a nadie se le ocurriría fabricar un mosquito, ni siquiera una célula viviente del mismo. Por ejemplo: e-coli, bacteria unicelular que habita el tracto digestivo de los mamíferos es tan compleja como una ciudad industrial. Y si eso podemos decir de una sola célula elemental, ¿qué diríamos de fabricar el conjunto de los seres vivos, millones de especies que requieren una organización estructurada en conjunto, y perseverar en un delicado equilibrio para subsistir?

--Adelante, doctor. Hablaba usted de modelos y simulaciones.

--Lo primero que se requiere es tener una idea de la complejidad del problema, y la naturaleza misma nos da la clave. Hará unos sesenta años que en Australia se premió en efectivo la muerte del lobo australiano por los daños que causaba a los rebaños. Tanto éxito tuvo que acabaron con ellos, son una especie extinta, y el resultado inmediato demostró que hay remedios miles de veces peores que la enfermedad. Libres de su enemigo natural los conejos se reprodujeron tanto que Australia se quedaba sin cosechas y sin rebaños. Las cosechas iban a parar a las panzas de los conejos. El caso se repitió con sus variantes en enero de este 2009 en una isla diminuta al sur de Australia; lo que para no alargar abrevio al lugar en Internet que lo reporta en inglés como "Macquarie Island faces 'ecosystem meltdown' after conservation efforts backfire" véalo en: http://www.guardian.co.uk/environment/2009/jan/13/macquarie-cats-conservation

--Lo doy por bueno sin verlo. Siga usted con su exposición doctor.

--De la misma manera que hacemos simulaciones para volar aviones antes de construirlos y probamos distintas configuraciones antes de volarlas, podemos introducir especies dentro de un entorno determinado. Nuestro entorno tendrá como meta permanente el equilibrio entre las especies para impedir que se dé un caso de desequilibrio capaz de destruir el mundo como los conejos --exagerando un poco-- estuvieron a punto de acabar con Australia. Eso nos va a obligar a apegarnos a la cadena alimenticia. Cada X número de conejos con su lobo. ¿Me doy a entender hasta aquí?

--Sin duda, hasta parece fácil. ¿Cuál sería el objetivo de la simulación doctor?

--El objetivo sería precisamente determinar la rapidez requerida para montar el sistema en base a su complejidad señor juez.

--Me parece extraordinario. Eso es precisamente lo que queremos. Siga usted por favor.

--El que parezca fácil es lo engañoso del asunto. La ecología es ante todo un sistema interactivo de un dinamismo único, y de una complejidad que nos rebasa. Un solo virus como fue la Peste Negra el siglo XIV acabó con la tercera parte de la población de Europa. Una pandemia así de mortífera, si le añadimos que pudieran sobrevivir los virus varios días sobre los objetos y que contagiaran al tacto pondría fin a la humanidad. A lo que vamos llegando es al hecho de que, mientras más especies vamos añadiendo, más se dificulta conservar el equilibrio y no al revés. Permítame el ridículo de compararlo con una orquesta a la que se le van añadiendo músicos para tocar una sinfonía. Mientras más músicos añadamos más difícil se vuelve la coordinación que exige su armonía. La diferencia con nuestra orquesta imaginaria radica en que las especies carecen de partitura y de un director visible para guiarlos, y tampoco son una centena de músicos sino mil millones de especies. Para ser justos tendríamos que asignar partituras tan diferentes como sería de esperar del elefante y la hormiga. Como verá, no podemos ni imaginar la millonésima parte del problema real que la falsa ciencia quiere someter a la magia de una palabra que supuestamente lo resuelve todo, la palabra evolución. Es por esto que nuestro simulador muy pronto se muestra inservible, ya que se va pareciendo más y más a un colchón viejo al que se le disparan los resortes; y no acabamos de reparar uno de ellos cuando ya se botaron dos o tres más. Aquí tenemos el señalamiento claro. Ahora le dejo a usted señor la conclusión de este asunto, juzgue usted que es el juez.

--Por lo dicho hasta aquí, doctor, la solución más práctica estaría en comprar un colchón nuevo.

--En efecto señor. Más allá de su sonrisa ha dado en el clavo. El problema fue siempre cuantos de cada especie, y en qué orden debíamos de introducirlos dentro del sistema. El problema más complejo concebible de partes y su ensamble. La única solución capaz de conservar el equilibrio sin que todo estalle o se desmorone obligándonos a recomenzar a construir el sistema es hacer lo que con todo colchón nuevo: sacarlo completo de fábrica, como sacamos todo lo complejo de nuestras industrias, como producto terminado: Hay que sacar la ecología completa de golpe. Un sistema de esta magnitud de complejidad no tiene otra solución que la inmediatez. Nunca verá usted que un avión se envíe para su diseño y producción a mil fábricas distintas porque no saldría jamás. Mucho menos que, en la medida que se pretenda hacer algo grande y complejo se apele a un número mayor de directores generales para que nunca se pongan de acuerdo entre ellos. La evolución de las especies como fenómeno puramente material estaría peor; cada especie sin siquiera un director para programarla y dirigirla. Como verá, el evolucionismo materialista es idiota.

--Le creo doctor. Mi fallo está por un solo Planificador y Director Creador: Dios. Y por cuando mucho seis días de la Creación. . . ¡Ah! Y se me olvidaba: veinte años de cárcel a su cliente por asaltar el banco ¿abogado?

Tras la carcajada vuelve a hablar el Secretario:

-- Su Señoría, con mi suegro viene mi cuñada. Es monja y se ha especializado en los escritos de los místicos. Se me ocure que pudiera haber algo alusivo al tema de la Evolución de las especies que pudiera platicarnos.

--Hágala pasar señor secretario, de verdad que me siento orgulloso de mi juzgado. Después, si tuvieran la amabilidad de aceptar mi invitación los invito a todos a comer. Como charla de sobremesa podremos poner algún toque adicional que nos siga enriqueciendo a todos.

IV

3º Preguntándole al Creador.

--Pásale querida Mari, todos tenemos interés en cualquier observación del cielo sobre las tonteras de Darwin que nos quiere hacer descender del mono.

Todos se saludan, y pregunta el señor juez: ¿Sabe usted algo al respecto querida madre?

-- Lo único que me viene de momento a la memoria está tomado de María Valtorta, señor juez. María Valtorta es una mística italiana excepcional traducida a todas las lenguas cultas de occidente. Es la autora de lo que en español se imprimió en once tomos como "El Hombre-Dios" y después con una mejor traducción en diez tomos más grandes con el título de "El Evangelio Como me fue Contado". Su lectura es a tal grado sorprendente que conozco a un sacerdote que lo ha leído completo ya ocho veces, y todavía me dice que no piensa leer otra cosa en los días de su vida. Créanme, yo tampoco.

-- ¿Y el asunto que nos interesa viene en "El Evangelio como me fue Contado" ?

-- No señor Juez. Forma parte de revelaciones adicionales que los editores titularon "Los Cuadernos". La cita es muy breve, pero la recuerdo de memoria por su actualidad e importancia: Dice Jesús "En relación a ese grave error que tanto daño ha causado, no sólo es imposible al chango evolucionar hasta el hombre; sino que ustedes mismos no pueden, ni con toda su tecnología, rebajar a un hombre hasta el mono. Podrán ustedes embrutecerlo, envilecerlo y dañarlo gravemente; pero jamás lo convertirán en mono, porque el mono tiene su propia perfección".

Se hace el silencio en la sala por varios minutos, hasta que el doctor retoma la palabra como experto.

-- En efecto, y ese es para mí el mayor obstáculo que enfrentan los evolucionistas; ya que en justicia no tiene Dios porqué darnos explicaciones tan obvias que no haya biólogo que desconozca la perfección no sólo del mono, o de la libélula, sino de decenas de millones de especies conocidas y clasificadas, y todas ellas perfectas. La pregunta es muy sencilla: ¿Hacia dónde, o hacia qué van a evolucionar ¡si perfectas ya son! Sí perfectas tienen que ser para existir y perpetuarse. Para nuestra sobremesa dejaré el hecho del fanatismo religioso de los judíos que son los únicos con razones para tratar de imponer su evolucionismo al mundo. El sólo hecho de la fuerza con se expone y exige creer en este ridículo absurdo de la evolución los pone en evidencia. Son ya casi ciento cincuenta años los perdidos por la ciencia tratando de encontrar evidencias a favor de Darwin y correlegionarios sin poder, obviamente, encontrar una sola. . .

-- Bueno doctor, ¿no tiene hambre que podamos dejar el resto para la sobremesa? Señor secretario, así como ha tomado las minutas de todo lo que hemos visto el día de hoy, se servirá tomar las de la sobremesa para su próxima publicación en este mismo blog.

-- De acuerdo, Su Señoría.


lunes 29 de junio de 2009

Escándalo en la Gregoriana y Peligro Para el Mundo


Al amparo del Consejo Pontificio para la Cultura, la Tercera Conferencia STOQ (Science, Theology and the Onthological Quest) titulada " Biological Evolution, Facts and Theories, " tuvo lugar los días 3 al 7 de marzo de 2009.

El objetivo de la misma fue celebrar el 200 aniversario del nacimiento de Darwin, y el 150 aniversario de la publicación del Origen de las Especies.

Al final de la primera sesión, Oktar Babuna, de nacionalidad turca y colaborador de Harun Yahya fue agredido al tomar la palabra. Le arrebataron el micrófono y lo echaron de la misma. La escena completa como fue filmada está en: http://blogs.reuters.com/faithworld/2009/03/04/anti-darwin-speaker-gagged-at-vatican-evolution-conference/ para verse en YouTube. El motivo de la expulsión dio pie a un escándalo menor por el comportamiento "dictatorial", "violento", "antiacadémico", "antidemocrático" Etc., en la prensa y demás medios de difusión. Pero más grave resulta como causa del atropello que el jefe de Oktar Babuna, Harun Yahya, sea partidario de la Creación contra la Evolución. De no ser islámico sino cristiano podríamos referirnos a él como un cruzado por los derechos del Creador. Y se trata de un cruzado efectivo, bien financiado y de un nivel intelectual más que aceptable. Las últimas palabras que Oktar Babuna dice haber escuchado dentro del recinto fueron: "Sólo los partidarios de la Evolución tienen derecho a la palabra".

Contra lo que muchos suponen dada la desinformación de la prensa y la general ignorancia, la Teoría de la Evolución es no solo anticristiana, sino la forma de ataque indirecto más efectiva contra el Evangelio y en plena sintonía con el Concilio Vaticano II como ya analizamos en este mismo blog, y aparece abajo. Y el ataque indirecto ¡es la única forma aprobada en los manuales de estrategia militar! El ataque contra el Evangelio ha seguido todos los cánones, y es con ello más detectable como campaña bien fraguada. Expliquemos:

Quien dijo: "No puede fallar la Escritura" (Jn 10:35) fue Jesucristo mismo, y no Mahoma, señores jesuitas de la Gregoriana y de Notre Dame que dirigieron el evento, y que repetirían escandalosamente con Barak Obama en Notre Dame meses después. La lucha por la Sagrada Escritura contra la falsa ciencia les correspondía a ustedes y no a los turcos, aunque les hubieran cortado los turcos la cabeza por ello, y no al revés. De manera que invirtiendo los papeles de Lepanto y para bochorno de San Ignacio allá en el cielo, ahora los turcos son los buenos y ustedes los malos. Lo que va de 1571 a la fecha por obra y magia del C. Vaticano II.

Cuando el Hijo del Eterno Padre y Eterno Juez dijo "No puede fallar la Escritura" (Jn 10:35), lo dijo precisamente en referencia al libro del Génesis, porque el libro del Génesis es el soporte del Evangelio. ¡Ni más ni menos, señores en rebeldía satánica con su concilio y su falsa ciencia!

Sólo Génesis nos habla del Pecado Original. Sin el Pecado Original no habría necesidad de un Redentor, y el culpable, en vez del hombre por los males del mundo lo habría sido Dios como creador defectuoso. Así de importante es Génesis, ¡la absoluta precisión del Génesis! Y Génesis dice que Dios creó todo en seis días, y que al hombre no lo sacó del mono, sino de la tierra. Creación directa, y a su imagen y semejanza, y NO a imagen y semejanza del mono. Así de importante es Génesis. Sólo Génesis profetiza a Jesucristo y a Su Sma. Madre en su lucha contra la víbora (Satanás) del Jardín del Edén: "Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y la suya, y ella te aplastará la cabeza mientras asechas tú morder su talón" (Gen 3:15). Sólo Génesis aporta este trasfondo al anuncio del Bautista: "Pero viendo él venir muchos fariseos y saduceos al bautismo, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira inminente?" (Mt 3:7) Sólo Génesis por el doble testimonio de Jesucristo y del Precursor sitúa a los judíos en su lugar: Raza de víboras, sepulcros blanqueados, hijos del Diablo (Jn 8:44) Toda la lucha incesante de Jesucristo contra la Sinagoga de Satanás (Apoc 2:9 y 3:9) quedaría falta de claridad sin Génesis que presenta ya sólo dos bandos: La Mujer y su descendencia --Jesucristo-- y la víbora con la suya (Cristo contra Anticristo). Nada del Evangelio tendría fundamento pleno sin Génesis. La Roma de hoy como sede del Anticristo por Vaticano II cuyo espíritu y documentos contradicen el Evangelio tampoco tendría precedente profético pleno sin Génesis 3:15, La Salette no tendría fundamento absoluto sin Génesis 3:15 y Mt 24:15; Roma como la ciudad de las siete colinas volviéndose lo que es hoy hasta por sus pederastas impunes (e institucionalmente protegidos de las autoridaes civiles) como la gran ramera de Babilonia de Apocalipsis 17, 18 y 19 (por el Talmud de Babilonia ver: http://nullacaritassineiustitia.blogspot.com 2008_06_21_archive.html no habría sido profetizada. Nada tendría sentido, ni fundamentos, ni certeza absoluta de no venir desde los orígenes, profetizada y después cumplida. Miles de años lo confirman. Milenios que sólo pueden ser de, y señalar a, Dios como autor inerrante e indefectible.

La profecía mesiánica fundamental está en Génesis: "No se irá de Judá el báculo, el bastón de mando de entre tus piernas. Hasta tanto que se le traiga el tributo y sea a quien rindan homenaje las naciones" (Gen 49:10)

¿Deja esto en claro por qué tiene el Anticristo que atacar por Génesis y el porqué tiene que introducirlo como "ciencia"?

Por eso inventaron el fraude de Darwin, por eso lo avalan a capa y espada, por eso arrebataron el micrófono a un turco más sensato que ustedes señores "jesuitas"; por eso están ya mejor los turcos que el Vaticano con su Concilio avalado a este grado por ustedes.

Un peligro inmediato llega por el Islam:

Harun Yahya justifica con su libro "Atlas of Creation" simpatías universales, ya que el Corán de Mahoma datando del siglo VII copia mucho del Génesis para su "cruzada", y un libro bien escrito sobre el fraude evolucionista tenía que ser devastador --como de hecho lo está siendo. Esto no tiene nada de sorprendente: agarrar de puerquito a Darwin similares y conexos requiere muy poco esfuerzo intelectual. Lo he hecho exitosamente interviniendo en The Chronicle of Higher Education sobre el tema: http://chronicle.com/news/article/2318/leading-advocate-of-intelligent-design-is-denied-tenure-at-iowa-state-u?commented=0#txpCommentInputForm Y el Chronicle es el diario de las Universidades Americanas, Universidades cuyo "dogma oficial" es la Evolución, y Darwin el genio por antonomasia de las ciencias biológicas.

Las simpatías de europeos cristianos se suman a los islámicos ahora por doble razón:

a) La causa común que acredita los libros sagrados en toda alma religiosa.

b) La debilidad de la doctrina evolucionista que veremos próximamente.

Y el Islam está ganando adeptos a un ritmo escalofriante, ya que gracias a las torpezas intencionales que llegan al extremo de presentar la Evolución como ciencia, engañando con ello, y atentando simultaneamente contra la religion y la ciencia se puede revestir al Islam con el poder de la verdad exclusiva de manera engañosa. Tan engañosa como para que ahora los buenos sean los turcos y las fuerzas de Ignacio los villanos.

Toda verdad termina imponiéndose por sí misma, de ahí que la mayor traición sea adoptar Vaticano II y entregar la verdad científica al turco para acreditarlo en religión. En que se aproveche la dinámica del evolucionismo vaticano para promover el Islam como si el Corán fuera Génesis. En entregar la verdad al enemigo para acreditarlo no tanto por su veracidad, como por los obvios fraudes eclesiales impuestos desde Roma.

Como vemos, mientras más se analiza más se comprueba: ¿Tiene derecho a seguirse llamando católica una iglesia que --con el Concilio Vaticano II como su nueva Carta Magna-- contradice punto por punto al evangelio? Los fieles cristianos volvemos, de nuevo, a hacerlo notar a los obispos. Ahora por medio de los escándalos de los jesuitas.

jueves 25 de junio de 2009

El Zaguán del Diablo


Hay una puerta abierta por la que transitan todos los diablos, y mientras no se cierre los males del mundo seguirán en aumento. El sexto mandamiento lo cerró, la falsa ciencia lo hizo incomprensible. El sexto mandamiento "no fornicarás" como continuación del quinto, "No matarás", responsabiliza al uso de la sexualidad en terrenos de vida y muerte.

Muchos sostienen hoy día que hay un plazo entre el acto sexual y la concepción dentro del cual no puede causarse mal alguno a nadie. Esto sería, de ser cierto, un período apto para el libertinaje sin consecuencias. Un plazo que dejaría al 6º Mandamiento en capricho incomprensible, y a todo ordenamiento para la castidad en oscurantismo malévolo. Se pretende extender el plazo para justificar el aborto y el argumento es el mismo "nadie resulta dañado". Sin embargo, como veremos, este plazo es absolutamente inexistente porque la vida humana lo ocupa por entero, y basta con negar esto para abrir el portal del Diablo.

Un silogismo basta para probarlo:

M: Sólo puede destruirse lo que existe.
m: Los que esto lean pudieron ser muertos con anticonceptivos.
C: Los que esto lean estaban ya, por tanto, en el acto sexual de sus padres.

Los que esto lean al igual que todos los vivientes, puesto que el principio de la vida es el acto sexual. Y siendo el principio, es a partir de él que se puede cometer homicidio. Homicidio en el terreno penal civil, NO en un supuesto terreno clerical.

Los códigos penales de México y del mundo definen el homicidio como "privar de la vida a otro" para lo cual es tan eficaz un anticonceptivo como una pistola.

Y esto es indudable por el hecho de que el tiempo es un continuo unidireccional: Tan completo está el hombre en cuanto individuo a partir del primer instante de su existir que un simple condón puede destruirlo todo; repito con énfasis, todo lo que será a los cinco, a los veinte, a los cien años de edad. TODO.

La única diferencia en cada etapa, y la igualdad de todas ellas en su relevancia para la moral y el derecho la explica esta gran tesis tomista: "El acto y la potencia dividen al ser; de manera que lo que no es acto puro (Dios), será necesariamente mezcla de acto y potencia".

Sólo dos cosas dividen al ser creado. Este es el poderío del pensamiento abstracto, capaz de mayor abstracción que las matemáticas y que condujo a los grandes físicos del siglo XX a descubrir a los grandes teólogos medievales como los pensadores más grandes de todos los tiempos. Expliquemos ambos conceptos con un ejemplo:

Juan se acaba de doctorar en física. Después de siete años de estudio y especialización es hoy, actualmente, físico experimental especialista en aceleradores de partículas. Esto es lo que Juan es en acto. Pero siete años atrás era un físico en potencia. Su otra pasión como radioaficionado lo incitaba a especializarse en ingeniería electrónica, lo que se reforzaba por su afición a las computadoras. No menor era su afición a los autos de carreras, y con ella su vocación a ser ingeniero mecánico automotriz. Su amor a los perros lo había llevado a considerar la veterinaria.

Este físico a quien hemos llamado Juan fue un ingeniero electrónico en potencia, un ingeniero mecánico en potencia, un veterinario en potencia y un físico en potencia. Pero ya no. Hoy es lo que es, un físico de hecho, en acto. La potencia, por consiguiente es lo que terminamos por actualizar o por desperdiciar. Es siempre más amplia "potencialmente" que la parte que "actualizamos" en una sola profesión. Si fuéramos más atrás, Juan "pudo" ser misionero en África en vez de casarse, y hasta "pudo" haber muerto accidentado corriendo automóviles como gustaba de hacer. Pero que sólo sea físico no quita un ápice a la potencia que tuvo siempre a su alcance como propia y real para variar su destino. Ambas cosas, acto y potencia, tuvieron que ser absolutamente reales para que Juan sea lo que eligió ser pudiendo haber sido otra cosa.

De la misma manera que constatamos que la potencia es mayor al principio, constatamos que lo actual se ha reducido en el intercambio de potencialidad (varias profesiones) a una sola, pero también constatamos la ganancia del preparatoriano al quedar doctorado en la actualidad. Pero sobre todo observamos que se trata de un intercambio y no de una creación ex-nihlo. En otras palabras: el acto requiere haber partido de potencia real. Juan no pudo jamás haber sido Supermán, lagartija o un ángel. La potencia y el acto se relacionan en una naturaleza, la humana; y en correspondencia personal única entre ambas, ya que tampoco podría haber sido artista o actor porque eso no estaba en su potencial.

Lo interesante es que el principio del intervalo vital, a partir del cual se puede cometer homicidio contra cualquier individuo, se señala por ser tan grande en su potencia como ínfimo en su actualidad. Infíma actualidad que lo hace despreciable a los ignorantes que no perciben su potencia. Potencia que en este punto es máxima.

Estábamos por tanto completos por el acto sexual de nuestros padres: 99.99999% potencia, y 0.00001 acto. El error de los que denigran la potencia para usar anticonceptivos está claramente evidenciado por su desconocimiento de la potencia como integrante fundamental de la persona, tan real, que no ha requerido de más de un silogismo para constatarlo, ni de mayor razonamiento que el propuesto: "El acto y la potencia dividen al ser; de manera que lo que no es acto puro (Dios), será necesariamente mezcla de acto y potencia".

La mezcla de acto y potencia es la que está completa al 100% en todo momento, sea la propuesta inmediatamente arriba, sea la de la madurez al 50-50%, sea la del enfermo terminal al 0.00001 potencia 99.99999% en acto terminal. Completa, ya que ambas proporciones solo se intercambian porcentualmente, y lamentablemente en muchos casos también se desperdician. Ya estábamos ahí, en el acto sexual, y estábamos completos como personas. Ser persona no exige de determinada conciencia: un hombre inconsciente no deja de ser persona. No se refiere al tamaño, peso, o edad del individuo. Se refiere sólo a proceder sexualmente de humanos. Ese proceder de hombre y mujer es lo que lo hace humano sin necesidad de más averiguaciones.

Esto es lo que hace que el homicidio por condones sea real.

Que el individuo en esa etapa era casi pura potencia, si. Precisamente por eso, porque lo que destruye el homicidio, todo homicidio es la potencia, porque la potencia es también la vida. De haber sido asesinado hasta después de su graduación, es igualmente la potencia lo que se habría destruido junto con el acto, la potencia necesaria para llevarlo al día siguiente: Hubiera alcanzado un Premio Nobel nuestro físico. . . Hubiera engendrado otro hijo. . . Etc.

"El acto y la potencia dividen al ser..." Dividieron al mismo ser cuyo cadáver contemplamos o al que jamás contemplaremos por haberlo privado de la casi totalidad de su vida. La ausencia de sangre sobre el tapete no minimiza el homicidio, lo agranda. Privar de más vida con un condón es más condenable que privar de menos vida cuando lo que se tutela, penal y moralmente es la vida.

Y como la vida es una, el delito de homicidio también es uno. El ridículo legislativo en cuestión de anticonceptivos y aborto ha consistido en negar, precisamente, la suma al 100% en todo momento del acto con su potencia.

La vida comienza por definición donde el acto es mínimo por ser la potencia máxima; y tan grande es la potencia en el acto sexual que no se ha definido ni el sexo mismo, ni la estatura final, nada. Todo está en vías de precisarse. Cientos de millones de espermatozoides van a la caza del óvulo, donde ni el óvulo está con certeza ahí. Igualmente puede no darse el cigoto como puede el cigoto no llegar a embrión; como puede el embrión no llegar a feto, o el feto a niño, o el niño de un año no cumplir los dos. Pero el proceso es automático y toda interrupción del mismo es mortal. El problema, por tanto, no puede referirse a que no se haya alcanzado una etapa por mínima que sea, sino a que estando todo momento completo al 100% por suma del acto con su potencia, cualquier interrupción intencional del proceso debe ser considerada homicida, porque si todos los vivientes provenimos del acto sexual mientras menos constatable sea el atentado más necesaria resulta su penalización compensatoria: Todo anticonceptivo es un arma homicida al igual que el aborto, y el delito es homicidio con todos sus agravantes y no aborto; ya que el 100% del individuo compuesto necesariamente de acto y potencia es la realidad de referencia suprema en moral y en derecho a todo momento del existir humano.

El momento de la concepción en el terreno constitucional:

Artículo 1º: En los Estados Unidos Mexicanos todo individuo gozará de las garantías que otorga esta Constitución, las cuales no podrán restringirse ni suspenderse, sino en los casos y con las condiciones que ella misma establece.

El individuo ha quedado definido y está completo en la suma de acto y potencia como quedó precisado y confirmado por el primer silogismo arriba.

Adicionalmente, y para determinar el momento de la concepción por su relevancia jurídica:

M: Se está (existe), sólo a partir del momento de la concepción.
m: Todos ustedes estaban ya en el acto sexual de sus padres.
C: El acto sexual de sus padres fue el momento de su concepción.

A partir del momento de la concepción que es el acto sexual que lo engendra, el individuo no altera su suma al 100% por sus transferencias de lo potencial a lo actual ni con el cigoto, ni con el embrión, ni con su certificado de primaria ni con su título profesional: porque no hay forma de que lo haga. Puede por desperdicio disminuirse el individuo en cuanto tal, pero aún así subsiste la suma al 100% de un individuo disminuido, y con ello queda esta diferencia; no es lo mismo que él desperdicie, a que lo desperdicie matándolo usted que es a lo que se refiere el delito de homicidio.

Y el zaguán del Diablo es el período entre el acto sexual y cualquier momento posterior que oficialmente se elija, siendo el día de hoy para unos el período entre el acto sexual y el cigoto; y para otros entre el acto sexual y las doce semanas de gestación. Más grande o más chico el zaguán, es suficiente para que quepan todos los diablos. De ahí la obligación de los penalistas, de las autoridades civiles y religiosas de proclamar y penalizar estos hechos.

Los hechos rigen en todo momento: Rigen confirmando o invirtiendo el orden individual y social. Valorar unos minutos de placer sobre una vida humana por anticonceptivos no difiere mucho en valoración donde el violador mata a la violada, o de que se use de la violación como disculpa para generalizar feticidios hasta el genocidio. La pervertida mente criminal no podrá detenerse después en sus inversiones valorativas ni ante la criminalidad generalizada, ni esta ante la revolución; hasta dar con la guerra nuclear.

Lo estamos viviendo ya en todas partes: Es esta inversión de valores la que no se ha condenado ni perseguido en sus orígenes sexuales la que se ha extendido a todas las esferas. Por todos lados vemos que vale más un peso que la dignidad del prójimo, el placer sexual o de drogas, o de bienes materiales que la libertad o la dignidad, o que la propiedad ajena. Toda inversión de valores como se da en los anticonceptivos que anteponen el placer a la vida valorando así lo ínfimo sobre lo más sagrado toma la delantera. Es lo que llamamos el mal, y promover esa inversión como revolución es el oficio de los demonios.

Demonios entrando todos, con sus inversiones valorativas, por el zaguán del Diablo.

domingo 14 de junio de 2009

¿Puede dejar de ser obligatorio el celibato en la Iglesia?

La trayectoria milenaria del celibato, no sólo sacerdotal sino conventual --lo que incluye a las mujeres consagradas--, nos presenta esta elección de vida como el sello más propio y distinguido de la Iglesia Católica. En resumen: ninguna otra institución en los miles de años de historia de la humanidad nos presenta el celibato como exigencia absoluta para poder ingresar, y permanecer consagrado, fuera de la Iglesia de Roma.

Dícenle sus discípulos: «Si tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse.» Pero él les dijo: «No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido. (Mt 19:10-11)

Con lo que los protestantes se descalifican solos. Ellos carecen de la fuerza que sólo siete sacramentos pueden aportar para seguir plenamente a Jesucristo.

La Iglesia Católica ha sido la única, y no sólo en tener éxito, sino sobre todo en reconocer el atractivo sobrenatural que dicha condición ha ejercido sobre el mundo. El celibato realmente vivido en castidad de hombres y mujeres vírgenes es un triunfo de tal magnitud sobre el poder de la carne que ha sido fundamental para difundir el evangelio: A los fuertes hay que escucharlos.

"La Reforma que Llega de Roma", como fuera desde el principio tildado el Concilio Vaticano II, tan devastador en todos los órdenes no ha podido, afortunadamente, destruir este signo fundamental.

Pero el combate sigue, y la curiosidad aumenta. ¿Por qué?

Y la respuesta en una sociedad pansexualista exige saber ¿Qué se trae la Iglesia contra la sexualidad humana "tan bella".

A la inocente preguntona hubo que hacerle ver el otro lado de la vida:

Lo mejor, señora, está reñido con lo bueno. Pero como toda aristocracia, en este caso la del espíritu, su degradación habría sido su democratización; y los resultados tan obvios que ni usted estaría preguntando, ni yo le estaría contestando. El mundo estaría vacío.

Nadie puede dudar que, de no ser por la sexualidad humana, no estaríamos aquí. Y si estar aquí es bueno, el sexo debe serlo también.

Pero la realidad la contradice severamente en lo limitado de su apreciación. Considero --dice usted-- a la sexualidad humana como parte del don divino, tanto para la cercanía amorosa de los cónyuges como para la constitución de la familia (reproducción de la vida). Pero muy lamentablemente, señora, violadas, violados, prostitutas y todo género de deformados sexuales lo verán de otra manera.

A diferencia de otros vicios, quedar encadenado por el alcohol y por las drogas; o por el tabaquismo, el sexo no requiere de una decisión deliberada para iniciarse, para sentirse urgido, para arriesgarse a quedar preso. El sexo es algo que se nos impone a todos, y sus riesgos conducentes hasta el sadismo han hecho la infelicidad de un elevado porcentaje de la humanidad, y saturarían hasta cinco veces más las agencias del ministerio público de denunciarse todos los delitos que a esta causa son imputables.

Hay, en la sexualidad humana, mucho que contradice la bondad de la Creación.

Habrá usted oído hablar del aborto feticida, y hasta de homosexuales matrimoniados. Y no es necesario alargarse para entender el porqué los vírgenes conocen menos las degradaciones humanas, y están menos propensos a ciertos delitos.

Para mejor entender, el celibato no comenzó con el sacerdocio. Su precedente está en la Sagrada Familia, una familia virginal. Esto es así, porque la sexualidad como la conocemos entró con el Pecado Original (San Agustín). Y es por la Sagrada Familia que Dios va a recrear al hombre caído. Se entiende caído hacia el reino animal. El fruto de la redención, ya que Dios es Rey, y su corte aristocrática, son las almas consagradas.

Desde Génesis dice Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza".

Pretender que hubiera sido "a nuestra imagen pero con injerto de burro y de burra" habría sido aun más ridículo de lo que suena.

Dios tuvo que establecer un sacramento para divinizar una relación que en lo físico es puramente animal, lo propio del animal racional, fruto del Pecado Original pero en un principio no fue así, porque lo que Dios crea, lo crea perfecto.

De manera que su apreciación inocente sobre la sexualidad es real de manera exclusiva, a saber: El sexo es para el matrimonio, el matrimonio es para los hijos, y los hijos son para Dios. Todo así es santo y perfecto, aunque no tan meritorio como forma de vida como para santificar multitudes en lo personal.

Lo que convenció a los paganos fue el celibato sacerdotal, precisamente porque supera las fuerzas humanas. La santidad plena, el Cristo vivo entre los hombres es el sacerdote que vive a Cristo, porque es Cristo quien vive en él.

En el Evangelio dictado a Mª Valtorta aparece ampliado un comentario de Jesucristo nuestro Señor al respecto:

"Amad la voluntad de Dios. Amadla más que la vuestra y seguidla contra las seducciones y poder de las fuerzas del mundo, de la carne y del demonio. También estas cosas tienen su voluntad. Pero en verdad os digo que es muy infeliz quien se doblega a ellas. Vosotros me llamáis: Mesías y Señor. Decís que me amáis y me gritáis "vivas". Me seguís y esto parece que es por amor. Pero en verdad os digo que no todos los que estáis, entraréis conmigo en el Reino de los cielos. También entre mis más antiguos y más cercanos discípulos habrá quienes no entraran, porque harán su voluntad o la de la carne, la del mundo y la del demonio, pero no la de mi Padre. No quien me dice: ¡Señor! ¡Señor! entrará en el reino de los cielos, sino los que hacen la voluntad de mi Padre. Sólo estos entrarán en el reino de Dios".

Comentario aparte. La perfección exigida a un alma consagrada choca contra el consentimiento --aunque no fuera pecado y dentro del matrimonio-- de un sacerdote casado. No podemos ni imaginar a Cristo sometiéndose, ni por un instante, a una voluntad que no fuera en exclusiva la voluntad del Padre. En este caso que pudiera someterse a la voluntad de la carne.

El sacerdote, para ser otro Cristo, tiene que ser regido, igualmente, por esa única voluntad. Y de ninguna manera por la voluntad de la carne, como sería el caso.

Lo que destaca que todas las religiones NO pueden ser iguales, ¡Ni para los ciegos!